‘ye’, el retorno musical de Kanye West

Publicado por el 04/06/2018 en Música

El 10 de noviembre de 2016, en pleno tour de ‘The Life of Pablo’, y tras el grave incidente del robo en París a Kim Kardashian, con retención y pistola apuntando a su cabeza incluidas, la explosiva maquinaria de Kanye West detonó e hizo saltar en pedazos al artista y a todo lo que le rodeaba. Su comportamiento se había vuelto muy errático y sus discursos llenos de exabruptos dirigidos a las emisoras de radio, la industria y todo lo que se le ocurriese empezaban a eclipsar la magistral puesta en escena diseñada para dicha gira, con aquella impresionante plataforma colgante sobre el público asistente. Su cabeza y su cuerpo dijeron basta. El 10 de noviembre de 2016 se empezó a cocinar ‘ye’.

Desde aquel día, y tras pasar ingresado más de una semana por dejar la medicación que le ayudaba a lidiar con sus dificultades psicológicas, además de un cuadro de agotamiento severo que incluía privación del sueño, Kanye empezó a hacer pequeñas apariciones públicas, pero muy lejos de aquel tipo polémico que siempre tenía un punto que poner a alguna «i». Y sobre todo, más unido que nunca, por pura necesidad a su curvilínea Dulcinea.

Su abandono de la promoción y gira de ‘The Life of Pablo’ fue todo un mazazo para sus seguidores y para la industria, pues los escasos conciertos dados fueron totalmente únicos, exuberantes y desbordados de esencia Yeezy, siempre aportando y revolucionando el sector.

Conforme avanzó su recuperación, Kanye se centró en su trabajo con adidas y no dejó de visitar el estudio con multitud de artistas, desde Migos a Lil Uzi Vert o Travis Scott. En sus apariciones se empezó a ver algo que no se solía ver en el rapero y diseñador de Chicago: sonreía. De sobra era conocida su tendencia a lucir careto allá donde iba pues, según decía, leyó en un libro del siglo XIX durante la producción de ‘Yeezus’, que sonreír no era cool entre los nobles de la época. Y por eso aparecían cariacontecidos en todos los retratos, así que no sonreír, le hacía sonreír. Ahora sonreír parecía volver a ser cool y es un detalle que determinaría al nuevo Kanye que se estaba fraguando.

Mientras muchos reclamaban al old Kanye de ‘The College Dropout’ con sus ritmos vitalistas, o el que paralizó al mundo del hip-hop con ‘Yeezus’ o ‘My Beautiful Dark Twisted Fantasy’, este new Kanye cogía las riendas de su vida y de su carrera para trabajar en su regreso a la escena musical.

Sin duda, uno de los factores determinantes en esta nueva versión del artista es su relación con la celebrity de celebrities Kim Kardashian. Y su faceta de padre, que ha marcado positivamente su temperamento. Ver a Kanye marchar feliz con la pequeña North en sus hombros, durante la manifestación organizada en Washington DC para el control de las armas en EEUU, es una imagen que dice mucho más de lo que nos imaginamos en su nueva producción. El Kanye oscuro y machito ha dado paso a uno sensible y con preocupaciones más «humanas».

Dos años han pasado para ver el nuevo trabajo del genial artista americano, dos años de producción personal, que no musical, ya que fue a mediados de abril cuando empezó a tomar forma ‘ye’, dos años de vivencias y circunstancias que han moldeado a un renovado Kanye West.

Su troll track ‘Lift yourself’ despertó carcajadas y alabanzas a partes iguales, pues, aunque atípico hoy en día, su «Poopy-dee scoop/Scoop-diddy-whoop/Whoop-dee-scoop-dee-poop/Poop-dee-scoopty» forma parte de la cultura del blues y los inicios de la música negra contemporánea, donde genios como Louis Armstrong o King Coleman utilizaban este recurso casi humorístico en sus composiciones. Incluso siendo un tema en clave de coña, su producción es magistral. A continuación vino ‘Ye vs The People’, en el que, básicamente, debatía con T.I. sobre la polémica desatada a raíz de sus declaraciones acerca de la famosa foto con la gorra de ‘Make America Great Again’  y su postura respecto al controvertido presidente Trump.

Previamente tendría lugar, en las oficinas de TMZ, la famosa entrevista para sacar muchas conclusiones y, aunque la gente se quedó con el titular de que «Kanye dice que la esclavitud es una opción», su disertación va mucho más allá, y aclara que hace referencia a una esclavitud mental, de ideologías, a dejarse influir profundamente por los medios y el entorno. Esa es la esclavitud que es una opción, no obviamente la de la época de los campos de algodón y las galeras, a la que también hace alusión pidiendo que la comunidad afroamericana viva en el presente y no siga arrastrando el yugo de sus antepasados. Hay que leer entre líneas, no cegarse por los titulares. En dicha aparición, Kanye luce la cabeza afeitada y sin el típico delineado de la frente. Esta fue su forma de apoyar a Emma González, estandarte de la lucha contra la posesión de armas en EEUU, y superviviente del tiroteo en Parkland.

Todo este recorrido de los últimos dos años definen ‘ye’. Durante su presentación en Jackson Hole, Wyoming, Kanye compartió unos minutos con el locutor de radio Big Boi, en los que aclaró temas como el origen del título del álbum. Éste no viene estrictamente de su nickname derivado de Kanye (el elegido), sino que según comenta, es la palabra más utilizada en la Biblia, cuyo significado es ‘You’ (tú). Con esto, el mensaje que pretende transmitir es que él ha evolucionado de ser el foco de atención a darse a su gente, lo importante no soy yo, si no tú, el prójimo.

El porqué de que su último trabajo tenga sólo siete temas tiene una relación cuanto menos curiosa, y que define bien sus referentes. El número 7 tiene un gran significado en la religión, pero indagando en los archivos de Michael Jackson, descubrió que todas sus chaquetas tenían ese número de ornamentos. A la mayoría, siete temas se nos hacen muy escaso viendo la calidad de este proyecto, pero viniendo de quien viene, nada es al azar.

‘ye’ es un viajes por todas esas circunstancias afortunadas y desgraciadas que durante los dos últimos años han marcado el carácter de Kanye West. En él se refleja un nuevo hombre, enormemente implicado en su faceta paternal. Destaca su apego familiar y su admiración por la figura de su mujer, y no hablamos de la física. Vemos unas letras más sentidas, más cercanas, y en las que se puede identificar todo hombre que ama a su compañera y adora a sus hijos (‘Violent crimes’)

También viajamos por la mente compleja, y ahora diagnosticada bipolar, de Yeezy. No se esconde de las dificultades que le ha supuesto padecer su enfermedad mental, ni reniega de ella, de hecho la considera su superpoder (‘Yikes’). Y describe sus idas y venidas a consecuencia de su condición en ‘I thought about killing you’, donde relata sus pensamientos suicidas durante ese momento de su vida.

En ‘All Mine’, como de costumbre, no rehuye los temas polémicos y da cera sin ningún problema al que le corresponda. Este es el caso de Tristan Thompson, cazado engañando a su cuñada cuando ésta estaba a las puertas de ser madre. También pega el tirito de rigor a los del swoosh, a la vez que hace patria con adidas, ya un clásico entre artistas con endorsements.

Kanye no enmascara su adicción a los opioides tipo Fentanyl, y describe claramente en ‘Ghost Town’ cómo, básicamente, vivía en un levitar permanente. En la mencionada entrevista en TMZ explica cómo llegó a engancharse a éstos tras hacerse una liposucción «para estar delgado para vosotros (los medios)».

El elenco de colaboradores de ‘ye’ incluye figuras como Kid Cudi, Ty Dolla Sign, PARTYNEXTDOOR, Nicki Minaj (por sorpresa), John Legend o Slick Rick. Y jóvenes talentos como 070 Shake, cuya participación en ‘Violent Crimes’ durante la primera escucha en Wyoming transportó a los presentes a una especie de elevación espiritual digna de alguna secta mariana.

‘ye’ es un trabajo de escasa duración (24 minutos), con un impacto seguramente menor que producciones anteriores, pero sin duda es una ventana inexplorada que nos abre Kanye, a través de la que podremos descubrir muchas cosas inéditas que, hasta ahora, estaban en un rincón oscuro y apartado. ¿Será la antesala de un proyecto mayor? ¿Adoptará un nuevo camino la carrera de Yeezy? Lo único que sabemos es que ya es número uno en los charts de 41 países, el resto, sólo Ye lo sabe.

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