Conversaciones: Dano y Gon Hergueta

Publicado por el 27/03/2019 en Entrevistas
PELLIS, VISCUS, CONCATENO; la piel, la víscera, el vínculo.  La piel nos hace
humanos, constituye el límite que nos  cierra individualmente y nos separa del
exterior. Las vísceras las llevamos por dentro. No se ven pero están detrás de
lo que hacemos, impulsándonos hacia algunos desarrollos y alejándonos de otros.
Piel y víscera se dan la mano en el istmo, mostrando al personaje para comunicar
el elemento interno que lo diferencia de la multitud.

 

A Dano lo acaba de anunciar el Sónar. Es todo un statement; algo así se hacía difícil de imaginar hace doce años, cuando su crew estaba homenajeando a sus ídolos y Elio acababa de lanzar Jóvenes bajo Presión. Ese disco lo cambió todo. Ziontifik, también. El colectivo madrileño ha supuesto, desde sus inicios, un antes y un después en la profesionalización de la música urbana en nuestro país.

C. Tangana lo sabe muy bien. Puede que ‘El Madrileño’ se haya convertido en el primer mastodonte del mainstream patrio, pero no se ha olvidado de sus referentes —como deja ver aquí o aquí— y cuando hacía falta sacar su lado más rapero para defender un hit diseñado para la radio, Pucho llamó a Dano para que grabase ‘Llorando en la limo’ a cuatro manos con Javier Díaz. Tiene sentido: el argentino lleva a sus espaldas toda una vida dedicada a los códigos neoyorkinos y franceses. Nadie se desliza tan bien entre sus costuras.

La colaboración en los proyectos de otros ha sido una constante en su carrera: además de estar detrás de casi todo lo que ha salido de Ziontifik, ha grabado, producido, diseñado y cantado para una lista de artistas cada vez más larga en la que los jóvenes tienen mucho peso: Kyne, Big Menu, Cruz Cafuné… Dano es consciente de lo importante que es la cadena de transmisión de conocimiento, y se ha decidido a ayudar a crecer a las nuevas voces que encuentra a su alrededor.

Precisamente por esto, ha habido un paréntesis de doce años entre sus únicos dos LPs. En 2007 publicó Cierra los Ojos, su álbum debut, encargándose por completo de producción y vocales. Para volver a escuchar un largo suyo, hemos tenido que esperar hasta 2019, año que nos ha traído ISTMO, el disco de rap con mayúsculas que el MC y productor argentino crecido en Madrid nunca antes había podido realizar.

ISTMO es un disco de culto; de culto a la ciudad de Nueva York y a sus sonidos. En él, Dano establece un diálogo con la tradición que ama y estudia: recupera al Big Pun más sensible, al Biggie más introspectivo, al Smoothe Da Hustler más críptico. El álbum integra collages de samples, diggin’, Polo, Nike y North Face. No hay collabo con Nas, pero casi. Boom Bap estricto. Rap Honoris Causa.

ISTMO es también un documental de Gon Hergueta sobre la realización del disco, que surgió a raíz de un viaje de Dano a Nueva York. Con motivo de su presentación en el Colegio de Arquitectos de Madrid el mes pasado, tuvimos una conversación con Dano y Gon acerca de las franjas de tierra que unen dos masas continentales, la importancia de la tecnología analógica y la cultura del DIY.

 

 

ISTMO da nombre tanto al disco de Dano como al documental de Gon. ¿Qué es, qué supone para vosotros y por qué lo habéis llamado como la franja que une dos masas terrestres?

Dano: Originalmente ISTMO era un proyecto creativo personal que no tenía nada que ver con Gon. ISTMO era mi disco, el desarrollo y moldeado artístico de toda mi mierda mental.

Cuando ya estaba en la recta final del proceso, la vida me llevó a Nueva York y allí acabé viviendo en casa de Gon durante un mes. Nuestro primer día juntos le enseñé lo que tenía del disco, que ya estaba al 70%, y lo primero que me dijo cuando terminamos de escucharlo es que teníamos que hacer algo con ello. Yo había llegado con la misma idea, y el proyecto fue naciendo y evolucionando con sus idas y venidas hasta dar en esto.

Gon: En la película, ISTMO adquiere una interpretación un poco distinta porque, para mí, la figura de Dano tiene un desdoble muy interesante entre su imagen en el rap, el Ziontifik Dano y su imagen como personaje público en las redes sociales. La película es un istmo entre estas dos realidades, busca los momentos en los que se solapan el rapero y la persona.

 

 

En griego ‘isthmós’ (ἰσθμός) significaba ‘cuello’, y algunos istmos —el de Suez, el de Panamá— han sido lugares de mucho valor estratégico a lo largo de la historia. De alguna manera un istmo es un espacio valioso que hay que proteger como proteges tu cuello. Dano, ¿sientes que la metáfora del disco es ampliable en esta dirección?

Dano: Siempre me ha parecido interesante el hecho de que los istmos, cuando reciben su nombre, están aceptando su sentencia de muerte. Cuando la franja que une dos masas de tierra es declarada istmo, es que está condenada a la desaparición.

Pero es curioso que lo hayas formulado de esa manera, porque en ciertos aspectos ISTMO tiene mucho que ver, para mí, con la idea de encapsular un espacio. Las transiciones que ocurren entre dos fases estables, suelen ser catalogadas como intermedios. ISTMO me parece una manera de tomar ese intermedio y encapsularlo para darle una forma propia a la transición en sí, al paso de una cosa a otra. El puente es en sí una obra, no es sólo lo que comunica, lo que conecta.

 

“Yo, cuando produzco, compro discos y discos y discos sin escucharlos; los compro por un montón de razones, cojo todo lo que me llama. Después, me voy a mi casa, disecciono y monto. Gon —me doy cuenta ahora— ha hecho una cosa similar con el documental: captó muchísimo material y después, sobre este material, decidió una narrativa.”

 

 

Y Gon, para ti, ¿cómo ha sido participar así de cerca en un proyecto tan biográfico y tan personal como ISTMO?

Gon: Ha sido muy curioso. Nuestra idea inicial para el desarrollo tenía un tono muy distinto, queríamos construir un personaje Dano más profundo, más basado en nuestras conversaciones, que, al final, se fue quedando un poco de lado en favor de las reacciones espontáneas que recibíamos al grabar sin prepararlo. Me parece más auténtico así. Para mí era importante mostrar lo que es Dano como persona y también lo que es Dano en el rap, porque Dano es todo de verdad.

Al final, se hace un poco raro catalogarlo como documental, porque el resultado es muy personal: Dano es amigo mío y quizá por ello no puedo ser un agente externo, pero eso me parece interesante, porque quería que ISTMO contase una historia real.

Dano: Me parece curioso que yo pueda hablar de este documental desde fuera, porque la narrativa, lo que se está contando, es de Gon, es todo su decisión. Evidentemente he metido algo de mano porque no sé no meter mano (risas) pero, realmente, lo que se cuenta y cómo se cuenta, es idea suya.

Yo, cuando produzco, compro discos y discos y discos sin escucharlos; los compro por un montón de razones, cojo todo lo que me llama. Después, me voy a mi casa, disecciono y monto. Gon —me doy cuenta ahora— ha hecho una cosa similar con el documental: captó muchísimo material y después, sobre este material, ha decidido una narrativa. Una narrativa que me parece increíble.

 

 

Gon: La metodología del documental ha sido complicada. Tuvo muy poca planificación, fue todo en raw y en directo, y el grueso del trabajo narrativo ha venido con la edición. Hacer las cosas así es duro, porque tienes que consumir un montón de material, y por eso ISTMO ha tardado meses en editarse. De hecho, hubo un momento en el que intentamos pasarle trabajo a Ale porque yo estaba colapsado, pero había tanto material nuevo para él que, para editarlo, tendría que haberse pasado otros tres meses y, al final, acabé yo la pieza.

La peli es muy personal, está hecha al completo por nosotros dos, one man crew y un actor. Salvo la postproducción, es todo hecho a mano.

 

“En el cine, un personaje bien construido es un personaje al que le puedes ver las vulnerabilidades, porque ahí es donde puedes conectar con él. Para mí, el analógico significa imperfección y precisamente por eso significa vulnerabilidad.”

 

Muy personal y también muy Nueva York, desde los carteros escuchando FANIA hasta las barras finales en Super-8 en la azotea. Dano, nos gustaría que desarrollases un poco lo que representa para ti la ciudad de Nueva York.

Dano: Nueva York lo es todo: es el origen y es la Meca. En pocas otras culturas está tan claro dónde empieza todo.

Mira la estética de la gente que está aquí. Madrid no es Nueva York pero Madrid es muy Nueva York. Lo que estoy intentando hacer con este evento es poner luz en la conexión que hay entre Madrid y NYC, y homenajear a la gente que empezó a hilarla una o dos generaciones por encima de nosotros, y que acabaron siendo los ejemplos, nuestros mayores.

 

 

Gon: Yo también soy de Madrid, pero llevo cinco años viviendo en Nueva York, y eso ha sido importante a la hora de rodar la película porque en mi día a día me fijo en cosas completamente distintas a las que te sorprenden inicialmente cuando llegas. Mola, porque ISTMO va sobre Dano, que acaba de llegar a la ciudad y que vive en ella tres meses, pero la mirada es la de alguien que lleva cinco años viviéndola día a día.

 

Nueva York es tanto Nas, Bad Boy y Roc-A-Fella como Love & Loyalty y los Gore Tex Hoarders. La ciudad ha construido un imaginario fundamental para los dos que no es sólo musical.

Quizá se te vea más a ti, Dano, porque tu perfil es más público y por lo que haces activamente por la cultura de Polo y North Face en España. ¿Hasta qué punto sientes que es paralelo encontrar un Kichatna mango y encontrar un sample de Boogie Down?

Dano: Es lo mismo, hermano. Es cien por cien lo mismo. Es la idea del diggin’, darle valor a una cosa que sólo tiene valor para ti y para pocos más, que no te importa que esté de moda en determinado momento o que después deje de estarlo, ni que se haga comercial o mainstream… porque es tu pasión.

Es algo que nos une mucho a Gon y a mí: este hombre, como me conoce sabe, por las conversaciones que hemos tenido, que me puede enviar unos reels de empresas de motion graphics japonesas de los ochenta, porque lo voy a entender, lo voy a apreciar, lo voy a disfrutar y me va a parecer increíble. ¿Con cuántas personas puedes compartir algo así? Al final, por eso acabas teniendo los círculos que acabas teniendo.

Creo que los mundos secretos de todos nosotros tienen que ver con el diggin’, con el amor, con el no conformarse con lo primero que encuentras. Los músicos, los writers, los diseñadores, la gente de lo audiovisual y la gente de la moda compartimos esa pulsión.

 

 

Gon, creo que tú también tienes que hablar de esto, porque el sample es fundamental para lo que haces: está detrás de Ponte Ahí, de 83M30 y hasta de Original Copies, ¿cómo de grande es la influencia de la cultura Hip-hop en tu trabajo visual?

Gon: Muchísimo. Para mí lo interesante es coger y transformar, samplear y referenciar; creo que no hay nada inventado. En la peli se puede apreciar cómo he tomado las influencias que yo he tenido de Ziontifik y las he aplicado a mi manera, mezclándolas con las demás influencias que tiene el documental para construir la película a partir de todos esos mundos.

Y algo que siempre me ha interesado es que, en España, la gente vivió el do it yourself en los ochenta gracias al punk, pero nosotros lo hemos vivido gracias al Hip-hop. Yo nunca estudié cine y no pensaba que podía hacer una peli hasta que, de repente, había gente como Dano por ahí, pillándose una 5D y poniéndose a hacer pelis. Entonces me di cuenta de que yo podía hacer lo mismo, y esta peli es eso: la hemos rodado nosotros dos sin ningún tipo de equipo, bajo la lluvia, todo súper íntimo.

 

“Yo siento que ya he pasado el istmo. Ya tengo treinta y tres y estoy enfrentándome a otras movidas. El disco plasma el proceso. Contiene la transformación, la crisálida seca y rota guardada en metacrilato.»

 

Lo analógico es muy importante en el documental.

Gon: En el cine, un personaje bien construido es un personaje al que le ves las vulnerabilidades, porque ahí es donde puedes conectar con él. Para mí, el analógico significa imperfección y precisamente por eso significa vulnerabilidad.

De hecho, en la película, hacia el final, hay unos planos que tienen motas de polvo. El encargado de postproducción nos vino a preguntar si queríamos que las quitase y le dije que no, que las quería ahí. ¿Por qué si tiro una bobina de 16 mm y tiene un pelo, lo puedo dejar, y si grabo en digital no? Esa es mi movida: quiero que haya humanidad, que se sienta algo real, la espontaneidad, la textura.

 

 

¿Y qué pretendías comunicar con la multiplicidad de formatos de ISTMO, que van del Super-8 al digital pasando por las capturas de pantalla del iPhone?

Gon: Para mí, la música de Dano es una mezcla constante de cosas: sonidos de los 70, sampleados con software y técnicas de los 2000, en el estilo de los 90. Los formatos de ISTMO representan la música propia, esa mezcla. En la película hemos utilizado una mezcla de cámaras de todas las épocas para mirar la ciudad de Nueva York a través de todas esas eras que han influenciado tanto la música de Dano. Y, de hecho, casi todas las cámaras que hemos utilizado han sido cámaras que en su época no eran de gama profesional, sino amateur. Por el do it yourself.

 

Los dos sois diseñadores. Dano está detrás de Letterism y tú ha diseñado para empresas que van de adidas a la NASA. ¿Cómo ha sido el proceso de diseño de ISTMO?

Gon: Como todo en el proyecto ISTMO, el proceso de diseño ha sido bastante largo, lo que nos ha dado tiempo a mí y a MRKA para hacer varias cosas nos apetecían.

La primera de todas es una tipografía propia que diferencia y da una identidad bastante pura al proyecto. La definimos para la película, después la transportamos al disco y, al final, entre el color y las letras, se generó un sistema que les da a todos los aspectos del proyecto el mismo output visual. Creo que eso compacta el proyecto, lo empaqueta bien.

El rojo lo utilizamos porque ISTMO es un disco que viene muy de dentro. Hacer rap neoyorkino en este momento es algo pasional y la música es agresiva; el rojo me parece un color adecuado.

 

La tipografía de ISTMO, realizada por Gon Hergueta y Lucas Benarroch

 

Para la portada tratamos un retrato de Dano realizado por Laura Herradura. Le substrajimos el ruido a la foto y se quedó una imagen compuesta de puntos un poco onírica. A Lucas y a mí nos gusta mucho porque a golpe de vista parece una ilustración no figurativa, casi una textura, pero después lo giras noventa grados y se ve claramente que es la cara de Dano. Queríamos hacer algo emblemático, un statement sobre Dano y, al final, entre la tipografía, el color y el retrato, creo que lo hemos conseguido.

Hubo mil referencias durante el desarrollo del proyecto, pero creo que la más importante es una que nos dio Dano desde el principio, la portada de Monk, que consiste simplemente en un retrato de Thelonious acompañada de una tipografía muy heavy. La portada de ISTMO es nuestra versión personal. Nos gusta haber incorporado el tracklist en la portada para romper un poco con el formato.

Dano: Estoy infinitamente agradecido a Gon y a mrka por la gráfica de ISTMO. Cada tema tiene un título, una letra, la música que le corresponde, y además, un logo individual. Ellos tuvieron la idea y creo que le ha dado otro nivel más de lectura, identificando cada canción y confiriéndole un sello.

La idea detrás de todas las cosas que tienen que ver con el disco es joder la mente como una matryoshka: la abres y hay otra, y la abres y hay otra, y así todo el rato. ISTMO busca constantemente metáforas visuales, juegos, simbologías… la dualidad, el rojo y el negro… el istmo.

 

 

Cambiando un poco de tema, Dano. En el disco aparecen Elio, Israel B, Rels B, N-Wise, Ergo Pro, Ébano y H Roto. ¿Qué te ha guiado a la hora de escoger las colaboraciones?

Dano: La historia de cada una es un poco distinta, pero todas responden a la intención de tener un abanico de voces, o más bien de energías, que complementen a la mía en el disco.

Elio evidentemente tiene que estar ahí porque es mi hermano. Márkes, porque me seducía la idea de llevármelo a ese rollo clásico de Madrid con el que todos flipábamos de pequeños —aunque ellos fueran más pequeños que nosotros—. Él quizá él se ha alejado de ello desde la época de Corredores de Bloque, pero que sé que le sigue flipando. Me parecía guay tener un tema con Márkes sobre un beat todo Toffana, todo Madrid.

El tema de Ergo tiene que ver con el gesto típico del MC más veterano dejándole un hueco a la gente joven que le representa. Ergo forma parte de una generación nueva que está investigando los códigos que nos molan a nosotros, el rap de Nueva York, el rap clásico.

En principio no iba a tener una canción con Iker en ISTMO, porque los dos estábamos muy liados, pero nos acordamos de un tema viejo y, después de mil problemas —“no tengo los pistas”, “grábalo otra vez”, “no está el beat”, “pues me hago un remix”— acabó surgiendo. Me hacía ilusión tener ese tema en el disco. Si no, no iba a salir nunca.

La Lluvia y el Sol‘ tiene cinco o seis años y mucha historia. Aunque el estribillo es el de Big Pun, la letra es mi manera de versionar ‘Suicidal Thoughts‘, pero sin quedarme en el disparo y en la muerte como Biggie, sino llevándolo un paso más allá. Me hacía ilusión que la collabo continuase la historia, que el otro artista contase lo que ocurre después de la muerte. Originalmente le enseñé el tema a C. Tangana, que me dijo que tenía una letra sobre la muerte, pero al final eso se quedó en el aire, y entonces no sé si se lo enseñé a Iker, por el rollo de que está producido por Manu Beats… Pero al final el universo lo puso así: Ébano es el hombre perfecto para el tema. Me parece de lo mejor que hay rapeando ya no sólo en España, sino en español.

 

 

“ISTMO es una deuda conmigo mismo, con mi yo de los dieciocho años. Este disco es para que lo escuchen los chavales a las cuatro de la mañana esperando el nocturno para volver a casa en General Ricardos.”

 

Has repetido un par de veces que los raperos de tu generación se mataban entre ellos mientras que los de ahora se matan solos. ¿Dónde crees que te posiciona ISTMO respecto a lo que está pasando en general en nuestra música urbana?

Dano: No creo que sea yo el que tenga que decir donde me posiciona, eso lo tienen que decidir los demás: la música, la cultura, la industria, el público. O el tiempo, no lo sé.

La verdad es que estoy muy contento con la atención que ha generado. No sé si la palabra es repercusión, pero estoy flipando con que tanta gente se haya sentado a escuchar el disco. Me han llegado comentarios diciendo que “hacía falta”, y que “es un golpe sobre la mesa”. Yo no siento que eso sea así, tampoco. Es un disco de rap que puede ser, según el gusto de cada uno, un buen disco de rap.

Entiendo que esos comentarios nacen porque no hay un exceso de discos así y soy consciente de que lo lógico es que hubiese dirigido la atención generada durante estos años de producciones y vídeos hacia algo más actual, pero mi jugada ha sido precisamente usarlo todo para llevar al público a esto. He de decir que aunque mi intención no era la de dar un golpe sobre la mesa y decir que lo que está ocurriendo está bien o mal —mi intención era hacer mi disco de rap y ya está—, me siento satisfecho del truco de magia que ha permitido que la gente escuche algo a lo que normalmente no le hubiera prestado atención.

Yo siento que ya he pasado el istmo. Ya tengo treinta y tres y estoy enfrentándome a otras movidas. El disco plasma el proceso. Contiene la transformación, la crisálida seca y rota, mantenida en una caja de metacrilato.

 

 

¿Y qué viene después del istmo?

Gon: Más pelis. Me voy a centrar en el cine; ahora mismo estoy preparando una pieza corta con Olga de la Iglesia. Después, la idea es seguir intentando dar los pasos correctos para dirigir mi carrera en esa dirección.

Dano: Después del istmo viene la libertad absoluta, la separación. Da igual lo que venga, lo que venga, vendrá. Y te lo digo con cara de felicidad. Como si mañana me hago un disco de house, me la suda (risas).

ISTMO es una deuda conmigo mismo, con mi yo de los dieciocho años. Este disco es para que lo escuchen los chavales a las cuatro de la mañana esperando el nocturno para volver a casa en General Ricardos.

 

 

 

P. D.: Si estáis del otro lado del Atlántico podéis ver el directo de ISTMO en Latinoamérica entre Marzo y Abril. Más info aquí.

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Pablo Picasso