Conversaciones: Javier Díaz

Publicado por el 30/07/2019 en Entrevistas

 

Fotografía: Raúl Cámara

 

Javier Díaz es el hombre detrás de las lentes de videoclips que seguramente has visto. Como este. O este. O este. El director y fotógrafo asturiano lleva muchos años rodando los visuales de artistas musicales importantes y es miembro fundador del colectivo Ziontifik, pero su último trabajo tiene bastante poco que ver con la música urbana.

O no. Yung Beef, SCH, Sfera Ebbasta, Ozuna, 6lack y Offset tienen una cosa en común: todos le han dedicado una canción a Balenciaga. Hasta tal punto la dirección creativa loca de Demna Gvasalia y las Triple S han convertido la maison francesa en una presencia inseparable de la escena streetwear actual.

 

 

Los orígenes de la marca son bien diferentes. Cristóbal Balenciaga nació en Getaria (Guipúzcoa) en 1895 y, a la hora de coser, se inspiró siempre en los grandes maestros de la pintura española.

Para profundizar en esta relación, el Thyssen ha organizado una exposición en la que los vestidos originales del couturier vasco conviven con pinturas de Velázquez, Goya, Zurbarán y El Greco. Estará en el museo hasta el 22 de setiembre. Javier Díaz es el realizador del documental que se proyecta al final del recorrido.

Después de hablar con Eloy Martínez de la Pera, el comisario de la exposición, quedamos con Javi para comentar su pieza.

 

Frame que abre el documental.

 

Cuéntanos un poco del proyecto.

La película, como la exposición, parte de la necesidad de contar que Balenciaga era un señor vasco que se llamaba Cristóbal. De alguna manera, lo que hemos tratado de hacer desde CP Works es un poema audiovisual que narre el proceso creativo que constituye la propia exposición en sí.

La pieza sigue sus fases: el viaje al museo de Balenciaga en Getaria, el viaje al Museo Textil de Terrassa —donde se realizaron gran parte de las restauraciones de los vestidos— y la llegada a Madrid, que siempre ha sido el centro neurálgico de la pintura española, una escuela increíble a nivel pictórico. He intentado hacer algo a caballo entre el género documental, el video arte y el fashion film.

 

¿Tienes algún plano favorito?

Sí, un travelling a través del hueco de las escaleras del Palacio de Liria donde vemos cómo dos operarios se llevan un retrato de la Duquesa de Alba pintado por Zuloaga.

 

 

¿Qué es lo que más te ha inspirado de Cristóbal Balenciaga a la hora de realizar la pieza?

La arquitectura de sus vestidos. La sobriedad de sus líneas, que es algo fundamental en su manera de entender la moda y algo que hemos intentado reflejar en algunos de los planos del documental.

Con la ayuda de Sara Bravo, que es una de mis editoras de confianza, he tratado de añadir algo de modernidad a las líneas más clásicas de Balenciaga jugando a recortar unos vestidos contra otros, encajando sus líneas, para crear vestidos imposibles. Me encanta el trabajo de artistas como Fontanesi, que hacen de una foto random callejera un objeto imposible dividiéndola en dos.

 

“He intentado hacer algo a caballo entre el género documental, el video arte y el fashion film.”

 

 

¿Y por qué es tan importante el frontón de pelota vasca?

Balenciaga era un vasco de costumbres muy arraigadas a su tierra y, además, bastante religioso.

En algunos pueblos de Euskadi, el frontón se construye contra la pared de detrás de la iglesia, y esa vinculación entre el espacio sagrado y el espacio identitario ha inspirado a Jon Cazenabe para tomar el triedro y reinterpretarlo como el fondo de las fotos del catálogo. Los espacios donde están ubicados los vestidos y los cuadros dentro de la propia exposición también tienen forma de triedro, aludiendo al frontón. Yo, en la película, he incluido la figura del pelotari para aportarle movimiento y dinamismo a la imagen. Para humanizarla.

 

“Woody Allen vino a ver la exposición y se vio mi película entera. Al parecer, cuando terminó, dijo “it’s a pretty film”. Eso yo creo que es algo que ya me llevo a la tumba (risas)”.

 

 

¿Alguna anécdota interesante?

Todo el proyecto ha sido un viaje increíble. A lo largo de cinco meses hemos podido ver de cerca los vestidos y los cuadros, y disfrutar mucho de ellos aprendiendo. Anécdotas tengo muchas, con Guillermo Garattoni, con Graciela, con Fran, con Pablo… con todo el equipo de CP Works, sin el que no hubiera podido hacer nada.

Además me llevo algo muy grande a nivel personal, y es el orgullo de que unas cuantas figuras internacionales de la composición de imagen hayan visto mi aportación a este proyecto.

 

¿Cómo?

Woody Allen vino a ver la exposición y se vio mi película entera. Al parecer, cuando terminó, dijo “it’s a pretty film”. Eso yo creo que es algo que ya me llevo a la tumba (risas).

Y no sólo eso, al día siguiente había quedado con mis amigos para ir a ver la exposición, y de repente un guardia jurado se acerca a un señor y le dice “perdone, que ya le hemos dicho que por favor no haga fotos”. Yo, un poco por el marujeo, me acerqué a ver qué pasaba y, cuando me da por mirar quién era el señor, era Mario Testino. No me lo podía creer: el jurado le estaba diciendo que no hiciera fotos a Mario Testino (risas). Me acerqué a él y le invité a ver la proyección. Se la vio entera, se levantó, se acercó a mí y me dijo, “enhorabuena, está muy bien. ¿Tienes una tarjeta?”.

Gracias a dios llevaba una encima (risas).

 

 

 

Si queréis ver el documental, id al museo. Daos prisa, porque la exposición está hasta el 22 de septiembre, pero las entradas vuelan. En otro orden de cosas, el Real Madrid acaba de llamar a Javi para el videoclip de presentación de su segunda equipación. Ver a Sergio Ramos con boina de chulapo en un videoclip de rap es historia de España.

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Pablo Picasso