Conversaciones: Robert Roman

Publicado por el 01/04/2019 en Entrevistas

 

«Para que la luz brille, tiene que ser de noche», sugiere Robert Roman. Porque buscar la luz no es lo mismo que negar a la oscuridad.

Robert Roman es un ilustrador y artista multidisciplinar de Barcelona, co-fundador de Herokid Studio y fundador de Herokid. Diplomado en Artes Gráficas, empezó su trayectoria artística como miembro de Mixed Media. Su trabajo incluye una heterogeneidad en cuanto al uso de técnicas, estéticas y medios. Pero, a pesar de eso, su sello y su mirada siempre están allí, presentes en sus imágenes.

Gracias a un estilo que juega en sintonía con ironía y sarcasmo, parte de su universo gráfico se desplaza hacia la observación de fenómenos sociales, y nos susurra cosas sobre el día día, mientras otra celebra la noche y las luces que la atraviesan. Con un interés hacia la temática musical y una afición por el color plano, los píxeles y los vídeos loops, en su trabajo Robert Roman también bucea en un viaje hacia los destellos del pasado, que reinterpreta en sus imágenes incluyendo un toque futurista.

Sus ilustraciones destacan por una estética y un colorismo que fascinan. Y no solo, porque también se dan a conocer por una armonía en la composición que establece un orden perfecto en el caos de la multi-información de los detalles que las habitan.

En sus pinturas, a su vez, esa búsqueda de perfección –que Robert Roman encuentra exactamente en la repetición– trabaja con proyecciones ortogonales e isométricas, con ángulos y líneas impecablemente rectas, mientras una nueva forma de afrontar volúmenes y retratos genera un mix entre lo humano y lo geométrico que nos conecta a un constante proceso de experimentación.

 

 

Para empezar, cuéntanos, ¿qué te empujó al mundo del arte?

Recuerdo el primer dibujo que vi, un retrato en boli bic. Fue en el bar de mis abuelos, donde solía ir a la hora de comer de pequeño. Siempre estaba allí sentado un chico con pelo largo. Cada día pedía un boli y papeles pequeñitos a mi abuelo y se ponía a dibujar. Al ver sus dibujos por primera vez, sentí asombro, y fue esa emoción la que, supongo, me llevó a percibir una cierta inquietud hacia el campo creativo.

También recuerdo la manera en la que me atrajo el mundo del graffiti. En la zona en la que vivía había bastante grupos. Justo a lado de mi casa estaban (y están) las rieras de Granollers, con kilómetros y kilómetros pintados. En esta época (a mediados de los 90) estaba la PDM. Habían muchos escritores que hacían muñecos, como Poseydon, Rostro y varios más. Fueron ellos dos, los que mayormente me atrajeron hacia el graffiti. Las letras tampoco me llamaban mucho la atención.

 

 

Entonces, a partir de allí ¿cómo ha ido evolucionando tu trayectoria?

Empecé a pintar con spray a los 16 años, en las mismas rieras de Granollers, con Grito, Enric Sant, unos años más tarde con Aryz y mucha gente más. A los 23 me mudé a Barcelona, y eso supuso un cambio radical en mi actividad. Al no pintar muchos ilegales, sino murales en gran formato, en Barcelona mi ritmo y actividad en pintar descendió. Seguramente eso también se debe al hecho de haber centrado gran parte de mi energía y tiempo en otros proyectos como lo de Herokid, tanto en la marca como el estudio.

Sin embargo, la experiencia de pintar en la calle, con la cual me inicié, fue increíble, pero actualmente ya no es lo que más me atrae. Me hace mucho más feliz pintar un cuadro en casa. Puedo dedicarle más de un día y trabajar sin prisa: me permite ser más detallista y encaja más con el estilo y la técnica que estoy desarrollando en mis últimos cuadros. Eso es lo que más me gusta ahora mismo, será por la edad (risas).

 

 

«Me quedo con todo lo que pasa en el día día, hasta lo negativo, que intento transformar en algo positivo, sacándolo de su zona oscura y proyectándolo en una imagen. También me atrae lo retro, elementos y objetos icónicos del pasado que siempre busco reinterpretar con el fin de darle un toque futurista y añadir una información visual atractiva.»

 

¿Y de dónde surgió Herokid?

Me mudé en Barcelona a los 23 años, para empezar a trabajar como diseñador gráfico en Vueling. Fue el primer trabajo que me dio la oportunidad de venir a Barcelona. Al cabo de un año me fui a una agencia interactiva de publi. A los 26 dejé ese trabajo y alquilé un local con siete amigos. Un espacio gigante de 600 metros en calle Pamplona. Nos sentíamos como Bart Simpson en el capítulo que compra una fábrica por un dólar. Fue increíble; fue el inicio de muchas cosas. Allí empecé con la marca de ropa que fundé en ese momento, Herokid. A partir de allí, con la gente con la que pillamos el estudio, empezamos a involucrarnos en otros proyectos. Yo en la parte gráfica, Jordi en la de animación, David en programación y Fiorella en la parte contable. Los proyectos que iban surgiendo fluyeron mucho más que la marca, y a día de hoy vivimos del trabajo que desarrollamos en Herokid Studio.

 

 

Con respecto a tu obra, ¿cómo desarrollaste tu estilo?

A lo largo de estos años he experimentado constantemente con diversos estilos, haciendo algo diferente en cada terreno. Creo que se me reconoce, aunque en el graffiti tuve una línea y en diseño otra. Actualmente, la obra que estoy desarrollando en cuadros es lo que me está permitiendo unificar todos los estilos: todo lo que he ido aprendiendo se está uniendo, fluye, hacía una línea conjunta.

 

¿Qué te inspira a la hora de crear?

Me inspira salir a la calle, la música, la moda, todos los terrenos. Me quedo con todo lo que pasa en el día día, hasta lo negativo, que intento transformar en algo positivo, sacándolo de su zona oscura y proyectándolo en una imagen. También me atrae lo retro, elementos y objetos icónicos del pasado que siempre busco reinterpretar con el fin de darle un toque futurista y añadir una información visual atractiva. Sin embargo, lo que más me atrae es lo que no suelo ver. Como una chaqueta con colores inusuales que nunca había visto llevar a nadie. Seguramente el hecho de trabajar como diseñador gráfico desde los 20 hasta el día de hoy –que tengo 35– me ha influenciado mucho a la hora de pintar cuadros y realizar ilustraciones.

 

 

Y tus referentes, ¿quién son?

Me han influenciados muchos artistas, desde Poseydon con su dibujos cubistas, la agresividad de los muñecos de Rostro.. las combinaciones de color y formas de Aryz, la anatomía y paisajes de Enric Sant, los personajes y elementos de Grito, el imaginario de Sawe, las ilustraciones de Smithe, y podría seguir hasta mañana…

 

La música es un elemento bastante recurrente en tu trabajo…

La idea de hacer ilustraciones de temática musical surge de una portada que realicé por un amigo, Gayoncé Rose, que me pidió de crear algo para una fiesta que iba a hacer en Razzmatazz. Ya estaba experimentando con una técnica que me permitía hacer videos en loops, pero siempre me encontraba con la dificultad de elegir qué música poner. El tener una música me simplificó mucho el proceso, así que generé una gráfica, en el estudio le dimos un poco de vida con neones, luces, y unos cuantos efectos, y a final conseguimos un visual muy atractivo y llamativo. A partir de allí, al tener muchos amigos djs o igualmente relacionados con el terreno musical, he ido haciendo más colaboraciones, y perfeccionando la técnica.

 

 

Y también las luces y los escenarios nocturnos…

Respecto a este tipo de trabajo, estoy intentando generar una gráfica que contextualize directamente quien la mire en un escenario nocturno, dando particular importancia visual a las luces y los neones. Es algo que no para de llamarme la atención. En mi caso, para que la luz brille, tiene que ser de noche.

 

«Actualmente, la obra que estoy desarrollando en cuadros es lo que me está permitiendo unificar todos los estilos: todo lo que he ido aprendiendo se está uniendo, fluye, hacía una línea conjunta.»

 

Por otro lado, ¿de qué viene tu interés hacia los loops?

Creo que la repetición es la clave para llegar a la perfección. Y que, aunque no la consigas, por lo menos podrás quedarte cerca. Es algo que aprendí en el deporte, un lema que he ido aplicando en toda mi vida, en cualquier cosa y ámbito, y no me ha ido mal.

 

 

«Creo que la repetición es la clave para llegar a la perfección. Y que, aunque no la consigas, por lo menos podrás quedarte cerca. Es algo que aprendí en el deporte, un lema que he ido aplicando en toda mi vida, en cualquier cosa y ámbito, y no me ha ido mal.»

 

¿Cómo realizas estos videos?

Hará un par de años que descubrí un programa de píxel 3D, y durante el ultimo año lo he ido investigando, sacando varios modelos, personajes, coches… El reel está hecho por este programa mezclando otros programas de animación.

 

 

¿Algo nuevo que tengas en mente?

Actualmente estoy desarrollando una nueva serie de cuadros con los que me empiezo a sentir cómodo, y el próximo objetivo será reunir unas cuantas piezas de las que esté orgulloso y hacer una mini exposición. Es algo que tengo pendiente y que me gustaría hacer. He hecho colectivas con amigos, pero nunca algo que solo explique mi historia.

 

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