Conversaciones: sawe

Publicado por el 16/11/2018 en Entrevistas

 

Graffiti, pintura y experimentación. El arte no se encierra en el uso de técnicas prefijadas, porque hablar de arte significa sobre todo hablar de libertad y originalidad. Siguiendo esta línea, sawe sobrepasa las barreras tradicionales que separan graffiti, pintura, muralismo, escultura, instalaciones y animación y, profundizando en su imaginación, disemina en su obra formas, figuras, lugares y personajes que nos remiten a su experiencia onírica.

Creando una narrativa propia, sawe busca así una conexión y una comunicación con su subconsciente a través de la pintura, intentando pintar “sin repensarlo todo”. Muchas veces, su obra nos cuenta de los problemas y de las obsesiones que el artista afronta desprendiendo en su trabajo un toque peculiar de humor, ironía y sátira. Un humor ligero, sutil, no tan evidente, que deja espacio para que el espectador reflexione y de forma a una lectura más personal.

 

 

Capaz de moverse impecablemente en un equilibro entre control y soltura, el artista barcelonés destaca por su perfil versátil y su mirada espontánea. A la luz de su exploración estética, sawe también absorbe una sobrecarga de influencias y referencias, desarrollando un estilo que le convierte en referencia dentro del panorama.

Componente de GFM, APG, NUMBERS y Ultra Boyz, sawe empezó a pintar graffiti a los 14 años y más tarde estudió ilustración en la escuela de arte La Massana. Aprendió animación de una manera autodidacta, y en 2014 fundó el estudio audiovisual MANSON junto a tres artistas más. Como MANSON, durante estos últimos años trabajó para marcas como Nike, adidas, Reebok, Tommy Hilfiger, Instagram, Red Bull, Google Play, Just Eat, Volkswagen… Hace unos meses pintó también un mural en las nuevas oficinas de Nike en Barcelona y, por si fuera poco, en 2017 expuso individualmente en la Martinez Gallery de Nueva York. Tras esta experiencia, eligió hace muy poco centrarse únicamente en su carrera artística para ir buscando un lenguaje propio dentro del mundo del arte. El próximo sábado 17 de noviembre, sawe presentará, en la tienda de LASER Barcelona, una colección realizada junto con la marca de ropa barcelonesa. Hemos estado hablando un poco con él sobre su producción y sus planes de futuro.

 

 

¡Hola sawe! Háblanos un poco de ti y de tus comienzos.

Hola, me llamo Martí y soy un artista de Barcelona. sawe es un apodo que proviene del graffiti, actividad que practico desde el año 2001. En realidad muchos escritores de graffiti tenemos problemas en auto-definirnos como artistas, ya que entendemos esta actividad de pintar nuestro apodo por toda la ciudad como un juego obsesivo, no como un proyecto artístico. Pero coincide que también me interesa el arte y, aunque muchas veces lo intento separar, no puedo evitar que mi hobby, mi vida laboral y mi vida artística se contaminen. Y acabo firmándolo todo como sawe.

Trabajé como ilustrador en Montana Colors durante unos años mientras hacia proyectos personales, viajes, murales, exposiciones. También experimenté de forma autodidacta con la animación y eso me llevó a formar parte del estudio audiovisual MANSON junto a tres amigos más, donde he pasado mis últimos cuatro años.

 

 

Lo que impacta más en todos tus trabajos es la originalidad de tu estilo. ¿Cómo ha ido evolucionando?

De pequeño se me daba muy bien dibujar y siempre me persigue ese cachondeo de que fui un niño prodigio y tiré los poderes a la basura (risas). Lo que trato desde hace años es soltar mi mano y cabeza tratando así de alejarme de ese dibujo arcaico adquirido. ¿Cómo? Consultando más a mi imaginación y no tanto a mis ojos, sin perderse en efectivismos.

Aunque intento plasmar mi alma en todo lo que hago, al final he probado mil rollos. Ya sea por inquietud propia o por exigencias del trabajo, he tenido que empaparme de infinitas referencias, sobre todo estos últimos 4 años, creando así una miscelánea curiosa de digerir en mi cabeza . Me gusta esta búsqueda en zonas fuera de confort, ya forma parte de mi estilo, pero este año he decidido hacer un stop, investigarme detenidamente y sacar jugo a todo eso que tengo dentro en formato canvas.

 

 

Graffiti, ilustración, pintura, collages, animación… ¿Prefieres alguna técnica o algún soporte?

El graffiti siempre está y estará ahí. Un hobby siempre te da esa felicidad instantánea que tanto engancha, es demasiado divertido. Pero hay temporadas que me despista mucho y descuido otras cosas importantes de la vida. Actualmente prefiero tomármelo con calma, aunque no siempre lo consigo.

Ahora mismo me apetece mucho pintar cuadros, pero seguro que acabaré metiéndome en algún proyecto de animación, mural, escultura, cómics… Siempre he sido culo de mal asiento.

 

¿Qué te inspira más a la hora de crear?

Desde hace un par de años que apunto mis sueños. Los escribo en el móvil muy dormido con palabras clave y son muy graciosos de leer luego. Siento envidia del guionista que inventa mis sueños. Es más imaginativo, más visceral, más absurdo, más libre que yo. Quiero llegar a ese estado de comunicación con mi subconsciente en la pintura, pintar sin repensarlo todo, libre como cuando somos niños. Por eso me encantan los artistas outsiders como Ataa Oko, Bill Taylor, Adolf Wölfli… porque tienen algo puro que sacan sin filtro. Pero también me inspiran muchos artistas de antes y de ahora muy distintos entre sí, como Pablo Picasso, Karel Apple, Michael Swaney, Eddie Martinez, Nina Chanel, Saeio, Biz, Guano, Richard Williams, Wong Ping, Max Litvinov, Bendik Haltenborn, Christophe Blain y un largo etcétera.

 

¿Qué nos cuentan de ti tus creaciones?

En muchas ocasiones cuento mis problemas o obsesiones afrontándolas con humor, ironía y sátira. Casi siempre con comida de por medio.

 

 

¿Por qué está tan presente la comida en tu trabajo?

Pienso que por algo positivo y por algo negativo. Por una parte me encanta comer más que nada en el mundo. Disfruto de la comida, ir a restaurantes, cocinar, beber, charlar, compartir ese momento con mis seres queridos.

Pero por otra parte, hay días mas nerviosos que como con ansia y ya estoy pensando en hacer deporte para quemarlo. Un guilty pleasure estúpido que por suerte no experimento cada día. Pienso que es algo generalizado, al menos en Barcelona solo abren nuevos restaurantes y gimnasios 24h (risas).

 

Después de cuatro años trabajando en MANSON, ya te has decidido por tu carrera artística en solitario…

Sí, justo acabo de saltar de ese tren. He aprendido muchísimo en MANSON y sigo teniendo muy buena relación con ellos. Mando saludos desde aquí a Tomás, Pau y Gerardo, sus quiero. Durante el 2017 trabajé de día en MANSON y de noche pintando cuadros. Creo que perdí algunos años de salud, pero me lo pasé muy bien y algo despertó en mi que me dio la valentía para hacer este cambio.

Algunos de mis trabajos favoritos en los que participé con MANSON:

 

 

El año pasado también tuviste un solo show en Nueva York. ¿Qué tal la experiencia en la Big Apple? ¿Cómo desarrollaste el proceso creativo para la exposición?

¡Sí! Bueno, la Big Apple tiene sus cosas duras, pero me encantó la experiencia. Martinez Gallery me dio total libertad para montar la exposición a mi gusto, construir un conejo enrome y disfruté mucho pintando las obras. Invertí mi proceso creativo para obtener resultados nuevos e intentar así contactar con mi subconsciente.

 

 

Tanto en ilustración como en publicidad partimos de un texto que nos entregan, entendemos ese texto, pensamos una idea para ese texto y creamos la ilustración o spot a partir de esa idea que hemos tenido. Lo que hice para invertir esta fórmula fue crear unas imágenes de pequeño formato de manera muy espontánea casi sin pensar, a partir de collage y dibujo. Según lo que me inspiraron esas imágenes pequeñas pinté varias telas grandes mientras mentalmente iba creando una historia que las relacionaba. Una vez montado en la galería todo adquirió un sentido, la idea ya estaba construida y finalicé escribiendo un texto que le dio sentido a todo. Quizás ejemplificando con imágenes se entiende mejor este proceso.

Hice una única sesión de improvisación de collage + dibujo donde salieron 10 obras. Esta es una de ellas.

 

 

Este collage me sugirió deporte, comida, samurái, armadura, viento, lanzamiento… A partir de este collage hice estas obras más grandes mientras iba pensando en esas palabras clave.

 

 

 

 

 

Sin quererlo inventé un deporte mezcla entra béisbol, tiro de jabalina y fiesta de La Tomatina. NFKL (National Fruit Kabob Fruit). El personaje del collage es el pitcher encargado de lanzar fruta al aire y viste una armadura para protegerse de las flechas-jabalinas de los jugadores que intentan cazar la fruta al aire. Un deporte futurista que nos sitúa en un futuro jodido, snob, donde la comida se malgasta a gran escala o incluso donde la fruta sabe tanto a plástico que no se puede ni comer.

Todas las demás series de obras también me sugirieron situaciones de un futuro estúpido, aparentemente americano-asiático, todas representadas de una manera simpática y sutilmente satírica. Por eso acabé titulando la exposición ‘Dystopian Future’.

Así quedó la expo.

 

 

 

 

Sé que tienes algunas novedades. ¿Quieres contarlas?

Este sábado 17 de noviembre en la tienda de LASER Barcelona (Calle Doctor d’Ou 2) presentamos una colección que hemos hecho juntos. Se ha vuelto loco LASER y hemos hecho camisetas, camisa, sudadera, chaqueta, gorras, calzoncillo, riñonera, sábana… Si alguien se compra una cosa de cada y lo cuelga en su habitación como Bart Simpson con Krusty el payaso, me asustaré mucho.

 

 

 

 

También empiezo a formar parte de Ink and Movement, así que iréis viendo cosas nuevas con ellos.

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"Yo no busco, yo encuentro"

Pablo Picasso