Crónica L.E.V Festival 2019

Publicado por el 22/05/2019 en CrónicasMúsica

 

Tras trece ediciones, el Laboratorio de Electrónica Visual continúa reafirmándose como el estandarte de la escena experimental de la música electrónica y de las artes visuales.

Con un enclave y unas localizaciones privilegiadas en la excepcional ciudad de Gijón, L.E.V ha vuelto a acercarnos a algunos de los mejores artistas a nivel nacional e internacional y que raramente encontraríamos en la programación de otros festivales o salas. Nosotros hemos querido destacar algunas de las actuaciones más estimulantes y que por más tiempo quedarán grabadas en nuestra retina, desde los shows más inmersivos y arriesgados que presenciamos en el Teatro de La Laboral hasta la mágica jornada del domingo en el Jardín Botánico.

 

Refik Anadol – Engram: Data Sculpture for Melting Memories

La impresionante instalación del director y artista audiovisual turco hipnotiza desde el momento en el que pones un pie en la capilla de La Laboral. Con Melting Memories, Anadol no solo pone de relieve su increíble capacidad de combinar tecnología punta y visión creativa, sino que aborda el estudio de la memoria y de los movimientos motrices del interior de un cerebro humano. Una instalación única compuesta por pinturas de datos, esculturas de datos aumentados y proyecciones de luz que resulta tan relajante como atrapante.

 

 

Lanark Artefax

El directo de Lanark Artefax fue una de las citas indispensables del festival. En los dos últimos años el inglés ha sido ovacionado por un techno abstracto y corrosivo que ha despertado el interés de titanes como Aphex Twin o Björk; palabras mayores. En La Laboral llevó a cabo uno de los despliegues técnicos más bestias del festival: techno abrasivo que conducía a un clímax épico mientras enfrentaba al espectador a un monolito del que emanaban destellos de luz no aptos para epilépticos.

 

 

Bliss Signal + Overmono

Como era de esperar, la inclasificable actuación de Bliss Signal en La Nave nos llevó a un estado de frenesí a base de un concepto sonoro totalmente innovador para una servidora: una combinación de black metal, ritmos electrónicos y atmósferas ambient que resultaba, cuanto menos, salvaje.

Por su parte, los hermanos que conforman el dúo Overmono pusieron un punto y aparte al protagonizar el directo más divertido y bailable de la noche del Viernes. Una propuesta impecable que desbordaba ritmos tan vitales como envolventes.

 

 

Colin Self + Jailed Jamie

La soleada tarde del sábado echados al césped en el Museu del Pueblu d’Asturies tampoco dejó a nadie indiferente. Llegamos justo a tiempo para disfrutar de la provocativa actuación performativa del estadounidense Colin Self, en la que cantó, bailó e interactuó con el público mientras arreaba un pequeño libro que llevaba atado a una cuerda (detalle que terminó de encandilar a la audiencia).

La tarde prometía, y el directo del asturiano Jailed Jamie (Skygaze) no hizo más que reafirmarlo. Su particular despliegue de géneros e influencias mantuvo al público bailando durante hora y media al son de glitches, UK hardcore, acid o incluso drum’n’bass.

 

 

Caterina Barbieri & Ruben Spini

La italiana –ahora afincada en Berlín– llevó a cabo su inigualable magia, inundando el Teatro de La Laboral de sonidos hipnóticos y fascinantes en su minimalismo. Los visuales de Ruben Spini complementaban el virtuoso viaje sonoro de Barbieri a base imágenes de paisajes aislados; una pieza audiovisual que trabaja sobre las interacciones entre humanos y naturaleza y que está comisionada por el Atonal de Berlín.

 

 

Alex Augier & Alba Corral – ex(O)

Co-producido y estrenado por L.E.V, el proyecto de Alex Augier y la artista visual Alba G. Corral protagonizó –ciñiéndonos estrictamente a lo visual– uno de los momentos álgidos de la noche del sábado. En él, el dúo desarrollaba su directo desde una instalación cilíndrica que proyectaba toda clase de formas y colores abstractos.

 

 

Robin Fox

Totalmente inesperado fue el live del artista audiovisual australiano Robin Fox y su Single Origin, que es, esencialmente, un concierto para un rayo láser. Lo que al principio concebimos como una actuación que pasaría sin pena ni gloria por la Nave, en seguida se convirtió en una armoniosa sucesión de rayos y melodías inmersivas que no nos permitió apartar la atención ni un instante.

 

 

Iglooghost + Broken English Club

El artista londinense Iglooghost nos hizo partícipes de un universo de fantasía plagado de muñecos gigantes que recorrían el escenario como entes de ensueño. Un directo que no dejaba claras las fronteras entre música, videojuego y delirada y que, precisamente por ello, resultaba tan divertido.

Por su parte, Broken English Club terminó de culminar la noche con un penetrante despliegue de electrónica industrial que no hizo más que aumentar nuestras ganas de volver a pisar la Nave la próxima edición de L.E.V.

 

 

Yamila + Oliver Coates

Yamila, su chelo y la potencia y versatilidad de sus sonidos fueron el escenario idóneo para coronar la última jornada del L.E.V en el Jardín Botánico. La artista y pensadora sonora interpretó Iras Farjo, un brillante álbum debut en el que la electrónica, las percusiones y la frágil voz de Yamila forman un todo que se asemeja más a una experiencia que a una sucesión de canciones.

A la misma altura estuvo Oliver Coates, reputado músico de cámara y asiduo colaborador de Steve Reich y Radiohead que encandilaba con un directo protagonizado mayormente por su chelo, pero que a ratos rezumaba genialidad Aphextwiniana. Una despedida perfecta para un festival tan inusual como sublime.

 

Fotografía: LEV Festival – Elena de la Puente

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