TOP 10

Daniel Chalmeta

Sports Partnership (Facebook & Instagram)

Top 10 del 2019 para Daniel Chalmeta, del equipo Sports Partnership de Facebook e Instagram:

 

1. PUBLIC RECORDS Y SOPHIE.

Quien bien me conoce sabe que el “ya dormiré más luego” ha pasado a ser una de esas frases socorridas que uso como excusa todo el tiempo. Algo que luego acaba no ocurriendo nunca, pero al fin y al cabo se trata de no perderse momentos y experiencias, ¿verdad? 

Un sábado noche de agosto me reuní con Sophie en Nueva York para cenar en Dumbo House. Ella es una de esas personas que hacen que cualquier momento, situación o lugar valga la pena y merece –y merecerá– estar cada año en mi Top 10. Gracias, Sophie. Eres vida, ambición y energía.

 Destacar que llevaba conmigo una enorme maleta, ya que volaba a Londres a las 5 de la madrugada, y pensaba dormir en algún momento, aunque fuesen un par de horas. Pues bien, unas copas después con vistas a todo Manhattan, nos fuimos de camino a Public Records en Brooklyn, el nuevo go-to place donde, como ellos catalogan, “open-minded musicians, record heads, and experimental enthusiasts” pueden crear y experimentar juntos. Durante el día es un vegan café envuelto de plantas y comida por Henry Rich. Contigua a ésta, hay un espacio para conciertos y DJ Sets con una estética y un sistema de sonido brutal. Anótalo en tu agenda y pásate por allí. Recomendado 100%.

 Y bueno, de ahí al aeropuerto.

 

2. TRABAJAR EN ALGO QUE ME APASIONA.

En mayo me incorporé al equipo Sports Partnerships de Facebook e Instagram, donde he trabajado en proyectos increíbles, he conocido a gente inmensamente creativa e inteligente y donde he podido juntar dos de mis pasiones: el deporte y el viaje. Gracias al equipo en su totalidad –y regiones– por la oportunidad, pero, sobre todo, gracias por nunca dejar que mi cabeza deje de aprender y que cada día haya algo que me haga levantarme de la cama con ganas de correr hacia la oficina.

 

3. DEDICAR MÁS TIEMPO A MIS PADRES.

Vivir en otras ciudades de Europa e incluso al otro lado del charco desde 2013 ha implicado no poder pasar todo el tiempo que me hubiese gustado con mis padres. Y, al fin y al cabo –no nos olvidemos– soy quien soy y estoy donde estoy gracias a ellos y a su paciencia incansable.

No ha sido un año especialmente fácil para mi familia en general y en septiembre, sin pensármelo dos veces, decidí comprar vuelos para que despejaran sus cabezas durante unos días y pasar tiempo de calidad juntos. Sin consultarles, organicé un viaje por carretera y los llevé a Como, Milán, Cinque Terre, Florencia y Pisa. 

Gracias, mamá y papá por estar siempre ahí. Y gracias a Marco por ser nuestro compañero de viaje.

 

4. UNA NUEVA ADICCIÓN.

He de reconocer que siempre he sido un pequeño sneaker connoisseur bajo la sombra. Hay mil modelos y marcas que me gustan, pero siempre he terminado invirtiendo en otras cosas. Pues bien, ahora se está convirtiendo en uno de esos guilty pleasures que no puedo –ni quiero– detener.

No me tachéis de comercial, pero, mucho ojo a las Ozweego que adidas ha lanzado este año. Yo las llevo todo el tiempo porque me flipa el diseño noventero y porque son comodísimas. El streetwear retro es clave en mi armario.

 

5. VOLVER A CASA.

No solo por bodas, comidas familiares o cumpleaños –que ha habido muchos–, sino volver, porque sí. Algo que llevaba muchísimos años sin hacer. Volver a casa y pasarme la tarde en el sofá con mi perro, quedar a tomar unas cervezas con los colegas de siempre, llevarme a mi abuela a desayunar, o simplemente ver que toda la esencia de Valencia sigue ahí. Hay sitios que han cambiado de nombre, otros que ya no están y esquinas del Barrio del Carmen que me traen recuerdos de las mejores noches de mi vida, donde tantas veces nos bebimos la ciudad y terminamos viendo el amanecer en La Patacona. En definitiva, no puedo estar más orgulloso de mis raíces y es que Valencia, eres una verdadera pasada.

Y gracias a ti, Patricia. Por estar. Siempre.

 

6. NUEVA YORK.

O lo que todavía siento como un “volver a casa”. Volver a lo que fue mi hogar durante 2016 y 2017 siempre me produce un cosquilleo especial en el estómago. Y este año he exprimido la ciudad más que nunca: me he reunido con viejos y nuevos amigos, descubierto sitios increíbles (FYI – pasaos por Gospël NYC), ido a varios shows de la NYFW, asistido a un Athlete Summit, tumbado en el césped Bryant Park tal y como siempre solía hacer, y estado aquí, allá y en todas partes.

 

7. PLANEAR MENOS Y DISFRUTAR MÁS.

En julio fui a Madrid por trabajo. Dos de mis mejores amigos estaban de vacaciones en Italia y me propusieron pasar el fin de semana juntos. Encontré el mismo día un vuelo a Milán por 30 € y decidí, además, tomarme un par de días de vacaciones. Sin planificar nada, unas horas después estaba en una terraza tomándome un Aperol Spritz, con solo dos camisetas en la maleta y feliz por estar con la gente que más quiero.

Lo que iba a ser un viaje de fin de semana terminó siendo mucho más que eso. Noches de copas por Milán, celebrar mi cumpleaños por el Lago de Como en una lancha que se nos ocurrió alquilar el mismo día, visitar el norte de Italia y la zona de Trentino en coche, paseos por otros lagos cuya existencia desconocía, y hasta visitar islas, castillos, playas y montañas. De nuevo, nada fue planeado, tal y como debe ser – aunque mis amigos me odien por ello.

Un año más, gracias, Luis y Marco por hacer de mi cumpleaños algo tan especial.

 

8. EVENTOS DEPORTIVOS TODO EL RATO.

Moto GP, Wimbledon Championships, ATP World Tour y hasta la Champions League. Nada que añadir aquí; ha sido increíble.

 

9. ASISTIR A UNA BODA EN TRANSILVANIA.

El hecho de decir que me voy a Transilvania a una boda en un castillo en medio de un bosque es algo que no debería sorprender a nadie a estas alturas. El terminar en sitios raros por razones que ni yo mismo entiendo es algo –muy– habitual. Como cuando acabé en una rave en algún sitio de Dublín, escalando una montaña en Hawaii a las 4 de la madrugada, o dentro de la Albufera con mi coche.

En agosto, dos de mis mejores amigos de Suiza se casaron y decidieron celebrar la boda ortodoxa en su país de origen, Rumanía. Una boda de tres días no es algo que uno suela asistir con frecuencia, y he de decir que cada uno de esos días valió la pena. Bailé en un bosque entre hogueras, vi a amigos que hacía años que no veía y aprendí cómo bailar una danza regional rumana y la verdadera historia de Drácula, la cual os recomiendo no leer.

Cabe destacar que había osos en el bosque al lado del hotel. Y no, no había vampiros en Tinder.

Gracias Dan y Magda. Sois muy importantes para mí.

 

10. MI BANDA SONORA DE 2019.

Aunque su disco más reciente fuese lanzado en 2017, la música de DVSN me ha acompañado todo el tiempo a lo largo de mi año. Quizá porque les haya descubierto algo tarde, pero vale la pena que le echéis un ojo.

Gracias 2019, has sido un año increíble.