Olympus MJU II, ​hype​ y ofertas indecentes

Publicado por el 22/04/2019 en Artículos

 

Si te gusta la fotografía en alguna de sus vertientes, o si simplemente eres un ​modernaco​, seguramente te hayas visto a ti mismo escribiendo en Wallapop las letras MJU seguidas de un II, en un pleno acto de fe, para luego llevarte las manos a la cabeza ante los resultados que te devolvía el buscador. ¿150 euros por una cámara de hace más de 20 años? ¿Qué ha pasado para que hayamos llegado a este punto?

En primer lugar, podríamos afirmar que la fotografía analógica (y hablamos aquí desde el punto de vista del ​amateur​ que hará fotografía urbana en su práctica totalidad) tiene un gran atractivo. Es un ​hobby ​aparentemente raro (es decir, exclusivo), relativamente sencillo en su acceso y con una curva de aprendizaje cómoda para el usuario. La experiencia es casi litúrgica: tirar la foto, esperar a acabar el carrete, revelar y consumir la imagen (y, en los tiempos en que nos movemos, añadir un paso más al proceso: subirla a redes y chute de endorfinas en forma de likes y ​hashtags​ #filmisnotdead).

Podríamos afirmar, también, que la fotografía analógica es un hobby un poco ​hipster​. Y, como tal, no es raro que algunos modelos hayan vivido una especie de gentrificación. Y de todos esos, el caso más significativo es el de la Olympus MJU II. Pero, antes de entrar en materia, un poco de historia.

 

 

Wikipedia basics​. La MJU II salió al mercado en 1997. Conocida en Estados Unidos como Stylus Epic, como bien indica el dos de su nombre, supuso el segundo modelo de la línea μ[mju:]. Su antecesora, la MJU I, surgió en 1991 y vendió más de cinco millones de unidades. Recogía la herencia de otras cámaras de la firma nipona (manejable, pequeña, compacta, relativamente luminosa y rápida) como puede ser la línea AF. Sin embargo, la gama MJU supuso una evolución y un éxito. Hablamos, por supuesto, de cámaras domésticas pensadas para fotografiar vacaciones en la playa. Lo cual no era óbice para ofrecer buenas prestaciones y calidad final.

Entre la MJU I y la II hubo varias versiones de la primera (como la Panorama o la Zoom). Pero el salto evolutivo con esta cámara fue notable. Tanto a nivel estético (mucho más futurista, con un tono plateado y líneas mucho más angulares) como de prestaciones. Hablemos más sobre la MJU II.

A nivel de diseño, condensa el imaginario japonés en forma de cámara. Pese a contar con dos décadas de vida su imagen sigue siendo actual y con un punto moderno. Pese a contar con un cuerpo de plástico, tanto en lo visual como en la mano da la sensación de ser una cámara de gama alta. Es liviana (apenas 135 gramos sin pila) y muuuuy compacta. Nótese la hipérbole del muy, dado que muy pocas referencias le hacen sombra en este aspecto. Tanto para llevar colgada al cuello, como en el bolsillo, la palabra que define a esta cámara es comodidad.

 

 

En lo relativo a especificaciones, lo más notable es su lente fija de 35 mm y una apertura f/2.8, que ofrece unas imágenes finales realmente nítidas, muy luminosas y que hacen realmente difícil fallar en condiciones de escasa luminosidad. No es una cámara rápida, aunque tampoco lenta; sí que es ruidosa y va escasa de opciones. Pero, ¿no es acaso esto lo que se busca para el usuario medio actual de este tipo de cámaras? La Olympus MJU II no es la mejor cámara del mercado, ni siquiera en su segmento. Pero posiblemente la más equilibrada en cuanto a todo lo que ofrece. ¿Cuál es el problema? Que hace unos años las comprabas por 20 euros. Ahora si no quieres estar días, semanas y meses ​diggin​ en el mercado de segunda mano español (hasta topar con algún despistado que no haya hecho una búsqueda previa), te va a tocar soltar 150 euros mínimo.

El mercado de este tipo de cámaras es finito. Aunque se vendieron millones de unidades (3,8 según datos de Olympus), el tipo de construcción y los materiales utilizados hacen que sean muy difícilmente recuperables ante avería. Además, hablamos de cámaras de más de 20 años en la mayoría de casos. Conforme más y más unidades desaparecen de la venta y la vida, y más y más aumenta el ​hype​ alrededor, es más habitual que el precio se mantenga elevado. ¿Seguirá subiendo? Posiblemente no. Aunque sean cámaras cotizadas, no dejan de ser “juguetes” y no ofrecen las mismas prestaciones que otros modelos como las Yashica T4 o Contax T2, que la superan ampliamente en cuanto a precio de venta.

Quieres una MJU II. Y no sabes qué hacer. ¿Espero o me gasto lo que me piden? Milagros hay. A veces salen algunas al precio de hace unos años. Son de verdad y funcionan. Para eso hay que estar en el sitio y lugar adecuados.

Para entender mejor la demanda real que hay sobre este tipo de modelos, un usuario de instagram aficionado a la fotografía (​Guille a.k.a @​gerseys​) decidió realizar un pequeño experimento/prueba que ha compartido con el staff de 25 Gramos. Para ello, subió un anuncio a Wallapop de una Olympus MJU II a un precio imbatible, 20 euros, con el objetivo de intentar cuantificar el interés existente real en primera persona.

 

 

El resultado fueron más de 30 contactos en apenas 48 horas pero, lo más significativo fue, sin duda, las reacciones. Ofertas que quintuplicaban la cantidad inicial y tácticas de compra que consistían en interesarse por otros objetos a la venta del perfil del anunciante fueron sólo algunas de las interacciones.

 

 

La forma de afrontar la compra también es curiosa. Hay algunos que intentan aplicar una estrategia de exclusividad. Avísame si no la has vendido porque me interesan otras cámaras, por ejemplo. También los hay que optaron por ser buenos samaritanos: notificaban al vendedor que esa cámara se podría vender por mucho más, pero por menos de la cantidad que el comprador nos ofrecía (“que no te timen, esa cámara se vende por 150 euros fácil. Si te interesa te ofrezco 100”).

 

 

Lo que demuestra este pequeño y no vinculante experimento sociológico es el punto en que nos encontramos respecto a la demanda de este tipo de cámaras, además de enseñanzas sobre cómo funciona el mundo de segunda mano.

¿Hacia dónde se dirige el futuro de este campo? Con todo lo dicho, no parece que la situación vaya a cambiar notablemente. Menos stock, misma o más demanda. Pero, calma.

Si no estás dispuesto a invertir tres cifras en un modelo de estas características, quedan muchas opciones en el mercado mucho más accesibles y con resultados similares.

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