Ura-Harajuku: el callejón de la moda urbana

Publicado por el 23/10/2018 en Artículos

¿Pueden apenas cuatro calles en una ciudad situada en una isla separada del mundo cambiar la forma en que nos vestimos todos?

Ura-Harajuku significa, casi literalmente, la parte de atrás de Harajuku, quizás el punto de Tokio más icónico por su relación con la cultura juvenil y las diferentes representaciones estilísticas. Hablar de Harajuku es hablar de Takeshita Dori abarrotada de gente y de las tiendas high-end de la calle Omotesando. Pero existe ese otro Harajuku. El silencioso, el de las casas bajas y los callejones y el que dictó el estado del arte de la moda urbana. Ura-Harajuku o, simplemente, Urahara.

En una sociedad inmediata, en la que la información es instantánea y las marcas aparecen casi de la misma forma, es curioso echar la vista atrás y pensar que todo lo que define la moda urbana, para lo bueno y para lo malo, surgió a mediados de la década de los 90. Simplificando al máximo y por sólo citar algunos ejemplos: en Estados Unidos nacía Supreme en el 94. En Europa la corriente terrace se desarrollaba y se daban los pasos para que la escena UK Garage y Grime surgieran unos años después. Y en Asia un puñado de japoneses visionarios cambiaban la moda para siempre.

Urahara apenas supone un puñado de calles dentro del barrio de Harajuku, pero lo que allí sucedió en la década de los 90 posiblemente no tendrá réplica nunca más. Y se puede resumir en tres nombres: Hiroshi Fujiwara, Jun Takahashi y Nigo. Los caminos de estos tres personajes se encuentran en esos callejones.

Hoy padrino del streetwear, a principios de los 90 Hiroshi Fujiwara era más conocido como la persona que sabía lo que sucedía fuera. Esto viene por sus viajes anteriores a Estados Unidos y Europa en una época en la que no era habitual, y sus conexiones con nombres como Malcom McClaren o Tony Hawk. Fujiwara se obsesionó con la escena punk (reminiscencias que encontraremos posteriormente su trabajo) y de ahí pasaría a la cultura skate y al hip-hop, llegando a ser miembro de la Stüssy Tribe.

El japonés, a su vuelta a Japón, se dedicaría a trabajar como DJ (pinchando música rap y remixes), a escribir columnas en diversos medios sobre lo que sucedía fuera y, eventualmente, montaría GOODENOUGH junto a SK8THING. Lo que comenzaría siendo una marca muy enfocada a hacer camisetas de inspiración skate y BMX acabaría siendo la firma que inspiró a todas las firmas que vendrían detrás.

Precisamente, una de las personas más influenciadas por Hiroshi fue Tomoaki Nagao, conocido universalmente como Nigo. El que a la postre sería el responsable de BAPE, empezó siguiendo los pasos de Fujiwara llegando a ser su asistente personal, paso a partir del cual se haría un nombre por sí mismo.

Parte de este proceso surge en Harajuku. Nigo conoció, mientras estudiaba, a Jun Takahashi. Los dos se hicieron amigos y a la postre arrancarían juntos la aventura de NOWHERE. Como el propio Nigo ha comentado alguna vez en entrevistas, montaron esta tienda con el equivalente en yenes de apenas cuatro mil dólares. El espacio estaba dividido en dos secciones: la mitad en la que Takahashi ponía a la venta su propia marca (sí, UNDERCOVER) y la otra parte gestionada por Nigo, en la que se dedicaba a seleccionar ropa que conseguía principalmente en sus viajes por el mundo.

Es ahí donde se produce uno de los puntos de inflexión del panorama de la moda urbana. Y las versiones varían ligeramente. En algunas referencias, Nigo alude a que, cansado de viajar, Takahashi le propuso desarrollar su propia marca. En otras, la razón es que la mayoría de clientes de NOWHERE llegaban a la tienda atraídos por UNDERCOVER, ante lo cual Nigo decidió que tenía que poner en marcha su propia marca. Sea como fuere, la semilla estaba ahí y tras ver un maratón de cinco horas de ‘El planeta de los simios’, y también con la colaboración de SK8THING, surgía A Bathing Ape – BAPE.

Pero no termina ahí. Entre las marcas y proyectos que fueron surgiendo en esos años podemos citar nombres como NEIGHBOURHOOD o WTAPS, por poner sólo dos casos significativos. La zona fue un hervidero de proyectos y referencias, muchas de las cuales perduran todavía en el tiempo.

Lo realmente interesante de esta época y lugar es la confluencia de factores que allí se vivió. En una época pre-Internet, un grupo de creadores se dieron cita reunidos bajo una misma concepción cultural y artística. Influencias comunes, referentes compartidos, dieron lugar a una manera de entender la moda que acabaría extendiéndose como la mancha de aceite: lenta pero inexorablemente por el resto del mundo.

Ura-Harajuku era el lugar en el que sucedían las cosas y al que tenías que acudir en Tokio para saber lo qué estaba pasando. Curiosamente, lo que allí sucedía era un melting pot de tendencias, creadas de puertas para adentro en muchos casos, pero también con influencias de todo lo que estaba sucediendo fuera. Lo apasionante es la forma en que, apenas un puñado de nombres propios lograron coger referentes exógenos y convertirlos en una expresión única, individual e icónica y, con ello, devolverlo al mundo para cambiar la forma en que nos vestimos todos actualmente.

Conforme pasaron los años, la autenticidad de Uraharu acabó evolucionando en una versión cosmopolita y de consumo masivo de lo que era. Las pequeñas boutiques y el espíritu punk dio paso a grandes cadenas y a la democratización, especialmente tras el nacimiento y llegada de fenómenos como UNIQLO. Hoy nada tiene que ver con lo que era, aunque desde un punto de vista occidental todavía merece la pena recorrer esas calles y perderse en las tiendas que allí aún existen.

Para saber más:
Pioneers of URAHARA: The Past and Future of Japanese Streetwear – (HYPEBEAST)
A Brief History of NOWHERE and the Rise of Japanese Street Culture – (Grailed)
The Man Behind Japan’s Streetwear Revolution – (anOther Mag)
The 50 Greatest Japanese Brands of All Time – (Complex)
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